Probamos tres hechos que esos métodos no alcanzan a demostrar: que el documento es genuino, que quien lo presenta es su dueño, y que está vivo y presente. Lectura criptográfica directa del chip, en menos de cinco segundos.
La revisión visual mira el documento. La consulta al registro confirma el dato. Ninguna de las dos prueba quién está realmente frente a usted. identa.id sí.
El chip demuestra en vivo que es genuino, no un clon. Detecta documentos clonados o alterados que una revisión visual aprueba sin problema.
El rostro vivo de quien presenta el documento se compara contra la fotografía firmada dentro del chip, no contra una selfie que el propio usuario aporta. Un documento prestado o robado no pasa.
Un reto de presencia en vivo confirma que hay una persona real frente a la cámara, no una foto ni una copia.
Documento genuino, dueño correcto, persona viva. Las tres, o no hay verificación.
identa.id no valida un dato recitado: verifica el documento físico genuino, en manos de su dueño vivo. Esa es la diferencia, y es la que el fraude explota.
El Decreto 15-2026 amplió quién debe verificar identidad desde fuentes independientes. Estos son los obligados con mayor riesgo y menos margen para el papel.
Sujetos obligados por primera vez, bajo la supervisión más estricta. Verificación nativa digital, sin fotocopias.
Alto volumen transaccional y fraude con impacto directo en pérdidas. Verificación en la fuente, con rastro auditable.
Desembolsos y trámites en agencia sin depender del criterio visual del operador.
Responsabilidad legal y fe pública respaldadas por prueba matemática. Cada escritura firmada con identidad verificada.
Contratos firmados con identidad verificada desde el primer contacto.
Onboarding de empleados y contratistas con identidad verificada al ingreso.
Validación de quórum con verificación individual de cada participante.
identa.id no revisa cómo se ve el documento. Verifica lo que el documento puede demostrar.
Detecta documentos clonados o con datos manipulados que una verificación visual aprobaría sin problema.
Cada verificación deja constancia de que el documento físico real estuvo presente y de que su portador es quien dice ser. No una foto, no una copia, no un número recitado.
El PDF incluye un código escaneable que prueba la autenticidad de la verificación, la integridad de los datos y el momento exacto en que ocurrió. Verificable con cualquier smartphone, sin acceso a base de datos de ciudadanos ni al documento físico.
Conserve la evidencia de cada verificación por el tiempo que la ley exige. identa.id no acumula los datos de su cliente: el registro que la ley le pide mantener queda bajo su control, donde debe estar — respaldado por evidencia criptográfica con sello de tiempo.
La verificación criptográfica ocurre localmente sobre el documento físico presente. La conexión se usa únicamente para mantener su suscripción activa y recibir actualizaciones cuando se emiten nuevas versiones del documento.
identa.id fue diseñado para verificar sin que los datos de su cliente salgan de su oficina.
Los datos del documento de identidad se usan únicamente de forma local para construir la verificación. No se transmiten ni se almacenan externamente.
Conservamos el resultado de cada verificación, no los datos personales de quien se verifica. Lo que queda en su poder es una bitácora de operaciones, no un repositorio de identidades ciudadanas.
El resultado llega a su pantalla. Los datos personales de su cliente nunca salen de su oficina.
La misma clase de tecnología que protege los pasaportes electrónicos del mundo, aplicada al documento de identidad guatemalteco.
Ante la Intendencia de Verificación Especial, el oficial de cumplimiento responde en persona por cada identidad que aprueba. identa.id es la evidencia, auditable y con sello de tiempo, de que usted verificó la identidad en la fuente, no de que archivó un papel.
Suscripción, pagos, descargas y activación de dispositivos: todo se gestiona desde el Portal de Cliente.
Portal de Cliente →Instalación asistida · Soporte directo con el equipo